LA ESCLEROSIS BLANCA

REAL MADRID00BETIS

Un Madrid con esclerosis en la médula espinal dilapidó la mitad de su crédito para ser campeón de Liga, si es que alguna vez la idea ha pasado por la cabeza con certeza. Un Betis, de mucho pase, poca verticalidad e infame imaginación ofensiva contribuyó al menos que el Real Madrid no perdiera el partido.


Los jugadores blancos juegan con síntomas de extenuación y una preocupante sensación de viscoso mal sueño con el Chelsea. Eliminar al equipo de Putin parece tan difícil con soñar con “matrioshkas” rusas. He visto al Chelsea con el West Ham y es un equipo muy abigarrado, el típico “perrugas”, mal encarado, sólido en retaguardia y con jugadores que matan delante. Y son varios. No sólo el alemán Werner.

Siempre me desconcierta Zidane. Ante su entelequia europea todavía es siniestro como no hizo descansar a Modric, quizá también a Casemiro. El partido del croata fue como el de un líder sin brújula o compas para el liderato de su equipo. Es el cansancio.

Faltó el gol de Benzema, pero cuando está cansado, también juega a demasiados metros lejos del área. El galo suele ser muy dócil con el dispositivo cerrado enemigo y cuando Rodrygo y Asensio ni siquiera tiene el placer de disfrutar con jugar en las bandas. No son extremos ni en caricatura. Son interiores como los pisos que no tienen luz. Creo que Asensio sólo disparó al cielo y Rodrygo quiso centrar y le salió un pase al larguero.

Todo esto con el caso de un Betis escabroso de nuestro viejo amigo «el ingeniero«, que sigue fertilizar del gol en sus equipos. Recordamos que con Ronaldo, Kakà y Benzema, el Madrid era un simulacro del gol. Eso sí, como dicen algunos monopolistas del leguaje del fútbol, sus equipos son “aseados” en el juego. Mucho pase, toque, toque y nada de disparos a la gloria.

Falló un gol Borja de libro, porque Militao es como un mal agente de seguridad y le dejó entrar en el área del peligro. El Real Madrid, no obstante, disfruta del mago de los tres palos, Courtois, el mejor portero del mundo, sin duda.

Nos faltaba Vinicius. Hizo tres “gags” grotescos, uno de ellos un «skecht» gracioso, irrepetible, con un “pase genial” a Bravo, que este demostró su veteranía.

Si el Real Madrid de Zidane gana la copa de Europa, me hago creyente de sus santidad Zidane. La chiripa, la champa también son protagonista en el fútbol, que sigue siendo un juego. Nunca lo olvidemos. Pero la lluvia del talismán de Valdevebas caló hasta los huesos en la moral equipo que siempre depende del albur de una francés llamado Zinedine o su delfín Benzema.

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