REAL MADRID | 5 | 1 | LEGIA VARSOVIA |
En mi soñada Champion League Europea, el Legia sería de ta Tercera División Continental. Un equipo flojo, sin fuste, muy anarquista, con destrozos tácticos que trataba de emular el desorden estratégico de un Zidane, que no sabe como trabajar a un equipo, o simplemente, convertir al Real Madrid en un conjunto. Ni más ni menos. Zidane sólo hace sopa de ganso en el club blanco.
No he podido remediar el acordarme del gran cineasta polaco Andrzej Wajda, el fantástico creador de “el hombre de hierro”. Pero también otro film suyo me ha relacionado a Ronaldo con sus “Cenizas y Diamantes”. Los goles son cenizas para Ronaldo, aunque va a conseguir oro y diamantes con ellos premios por llegar. En la grada se tortura la idea de que el tendón rotuliano del luso es su talón de aquiles. Su grave losa contra el gol. Ese tendón en la rodilla fue la tragedia para el maravilloso Ronaldo Nazario. Y para tantos jugadores. Ha sido Capello quien ha levantado la liebre. En fin… es desventurado jugar con tantos rumores y con tanto dinero por delante.
Pero no es normal que el Madrid marque cinco goles y que ninguno haya sido de Ronaldo el luso, cuando juega todo el equipo para que sea el “pichichi” perpetuo. Cristiano estalla con rabia, se enfada como el mundo, como si creyera que el universo estuviera en su contrata. Al no marcar le echa la culpa a sus compañeros o al árbitro que pasaba por allí. Se desquicia, se contagia de la mala suerte. No es la “bestia” como decía alguien que marcaba cuatro tantos “a la potente Islas Feroe”.
El Real Madrid juega con uno menos. En realidad, suelen ser dos. Es decir, el otro es Benzema, el mayor disparate como ariete goleador que ha tenido el Madrid en toda sus historia. Pero hay voces al día siguiente que escucho que aseguran y pontifican sobre una «enorme actuación del francés», aunque no tocara ni bola. En realidad, era una máquina de perder balones. Y un despropósito de cara a la portería.
Aún así, el pobre Legia se tuvo que ir con cinco goles, como cinco soles. Zidane debe aprovecharse de estas mediocridad como el Betis o el Legia, porque ya, a partir del Athletic, ya va a tener problemas. Seguro.
Decían en la grada que la defensa blanca se había comportado grotescamente. No, amigo, no. Es el centro del campo el que nunca aprieta, el que nunca recorta ni exige al equipo contrario. Una procesión de medias puntas no rigen o gestionan a un equipo. Da igual que sea Asensio, James, Isco o incluso Kovacic. No sirven para un centro del campo decente. Así que hasta el Leia penetraba en la retaguardia madridista como cuchillos sin filo. Una “legión” sin munición, que es lo que significa Legia.
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