SIN ANSU FATI NO HAY PARAISO

PORTUGAL00ESPAÑA

Un triste amistoso ibérico. Sin goles, sin fuste, con la degradación de que ni siquiera había que dilucidar nada , salvo la escasa estima ante tan poco público. Incluso con el síndrome que lo partidos cada vez más carecen de significación alguna.

Luis Enrique nos birló el show de Ansu Fati. ¿Por que?. Imposible de discernir. Porque lo quería proteger ante Suiza y Ucrania. Porque teme que el Pelé español sufra con el Ángel nacional. No se entiende.

A Luis Enrique le puede su egolatrismo y no va a soportar que ningún jugador sea más importante que su estigmatizada personalidad. Es el entrenador que observa los entrenamientos desde una atalaya como como un técnico superior, el dios del fútbol español.

Pero para empezar hay que decir que su selección peca de lo de casi siempre. El seleccionador todavía es un escrupuloso dogmático de la posesión, pero cuando hay que jugar con velocidad de balón, sus pareceres técnicos se someten a un aburrimiento goleador patético. Ni Gerard Moreno ni Olmo ni Rodrigo son jugadores con los que se pueda medir el futuro de la selección como un sol espectacular que deslumbre a Europa entera.

Para empezar, en la alineación titular, siete de los titulares jugaban en Ligas extranjeras. Son demasiados. Y que me ahorquen si eso no es el fracaso de “la mejor Liga del mundo” como afirma el patético Tebas. Para más inri, en el campo estaban siete jugadores que habían jugado en el Real Madrid y que ahora han sido ex-comulgados por la pésima política de fichajes y traspasos de la Casa Blanca.

Los cuento: Diego Llorente , Reguilón, Ceballos, Canales y Rodrigo. Más Pepe y Ronaldo, que fueron defenestrados por el dinero. Y si me apuran, había un octavo en potencia, Kepa, que fue repudiado por el caprichoso Zidane. Una barbaridad.

La selección jugó mejor en la primera fase y mereció algo más que un deprimente cero, pero es que insisto en que el sistema de Luis Enrique tiene los pecados del toque-toque todavía. Y sin un fenómeno como Ansu Fati el gol era una entelequia.

Mejoró una barbaridad Portugal en el segundo tiempo, con Ronaldo en plan espectacular, con un tiro al larguero y un pase de muerte para Rubén Neves, que también dio en el larguero, en los dos casos con Kepa de espectador inutilizado.

La selección de Luis Enrique había bajado al barro con la aparición mediocre de Merino, el debutante Campaña y un vital Adama Traore, que algún día habría que mejorarle para que baje su taquicardia ofensiva. Pero sin gol, no hay paraíso y el partido acabó con un melancólico cerocerismo ibérico, pero de jamón de fútbol, nada de nada.

1 comentario
  1. Roberto Avila dice

    Traore ha sido un aire fresco en la segunda mitad. Encaraba y desbordaba. En el esquema 4-3-3, Andy Fati y Traore deberían ser titulares, izquierda y derecha respectivamente, otra cosa es a quien metemos en el centro.
    Sergi Roberto, Busquets y Ramos, lentos, llegaban tarde y mal. No deberían ni ser seleccionados.
    Saludos.

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