TUCHEL, MOJÓ AL CHELSEA

REAL MADRID11CHELSEA

El Chelsea apareció en Valdevebas como una furia desatada, incontenible, como un  tren sin frenos. Pero , “voila” apareció la típica “zinedina”, famosa flor de la suerte. Un córner. Marcelo hace falta, otro rebote y Benzema empalma el gol de la salvación de una derrota predestinada.

No se asombren de lo que voy a decir. El Chelsea tuvo suerte. Ensimismado y acorazado o por la idea de Tuchel de que un empate en Valdevebas era una renta muy atractiva, el arrollador Chelsea apareció como  un equipo conservador en el segundo período.

Rácano  en ataque y sin ese Werner, que siempre resuelve de cara al gol. Tuchel es un “membrillo” como entrenador. Solo basta recordar con el mejor equipo del mundo, con Mbappe, Neymar y compañía no pudo siquiera un título europeo. Y tuvo suerte, porque  se expuso a que otra “zinadina” cayera en los minutos finales. Yo la esperaba. Por eso, he escrito que el Chelsea ha tenido suerte de no perder en los minutos finales. Cosa que estuvo a punto con el remate de Varane.

Así que por el  agudo periodo de conservadurismo, con esa gloria de que el Real Madrid también juega con su nombre mítico, Tuchel, que como jugador era muy malo y sólo jugó ocho partidos en un Segunda División, desperdició no lo la superioridad técnica y física de su equipo, sino que además todavía creo que con su “mieditis” crónica al éxito a lo mejor Zidane planta otro jardín en Stamford Bridge. Al tiempo.

Creo que Courtois también fue decisivo de que el Madrid no cayera a los infiernos con ese arranque loco del Chelsea. Sobre todo, con la milagrosa parada a Werner en el inicio del partido. Y ayudó Militao, que parece  un general en  defensa. Fue muy decisivo para que la joya de la corona imperial de Abramovich, el genial Mount tuviera un partido atormentado. Y, luego, claro, Benzema que él sólo aparecía como la luz celestial de la posibilidad de que el Madrid saliera de los infiernos a los que le castigó el Chelsea.

Tiene mérito, porque Kroos, que todavía estará soñando con Kanté, y Modric parece ya el síndrome de la extenuación, y aguantaron. Y Vinicious, pues es  sólo Vini, un persona de película muda.

Hazard volvió a demostrar que tiene miedo a jugar y Casemiro es el policía que detiene a cualquier intruso que quiera colarse de camino al área blanca. Así que el empate me pareció justo, aunque pudo llegar una flor casi marchita de nuestro increíble Zidane.

Hay una canción de Coldplay que se llama “Don Quixote (spanish rain)«, en la que cuenta Chris Martin que está alucinado, porque en plena Mancha quijotesca tuviera que soportar una inesperada e imprevisible  “spanish rain” Quizá al Chelsea le pareció lo mismo. Incluso le debió sorprender ese mundo onírico de Valdevebas que tan bien siembra el jardín de Zidane.

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