UN ESPERPÉNTICO ATLETICO DE MADRID

 

Entre los Williams y un Atlético mortecino, hundido, se sentenció una temporada rojiblanca , otra más , salvo milagro ante el Inter, bastante improbable. Hay un grosero culpable y el foco de las “ estrellas” se centra en un Simeone culpable de la situación del equipo de los Gil. Que permiten el delirante fracaso.

 

Es curioso como el Atlético empezó con luminosidad , mejor en el juego de conjunto ante un Athletic excesivo taqucárdico, como si le abrumara o ,simplemente , tuviera miedo a ganar.

Una jugada de rayos  de los Williams, con centro de Nico y gol de Iñaki fue un tanto determinante y el Atlético pasó al hospitale. Sólo habían pasado poco más de diez minutos y ya todo era una misión imposible para los madrileños.

El caso es que la mezquina filosofía de Simeone, se puede jugar mejor , pero con una segunda linea de ataque lejos del área  es patético. Es como besar al cielo que el Atlético logre  sólo un gol.Objetivo  fallido, con esa mentalidad.

Sólo cuando el partido estaba vencido con cuatro goles por remontar  , ante el cansancio de un equipo exprimido demasiado físicamente , el Athletic jugó y se hizo favorito para ganar la Copa. Y ante un fácil presa, quizá se relajó excesivamente  al final y se limitó dejar los minutos ante la impotencia madrileña. .

El Atlético , ante un Athletic condescendiente , fue incapaz de sacar un sólo colmillo. Memphis no mejoró la  desaparición de Correa . Encima como ocurre últimamente , Simeone se volvió a equivocar tácticamente. Tenía tanto miedo a Nico que sacrificó para tapar al Williams con Molina y Llorente. Encima sin Griezmann.

Su pánico esquemático , también  también retrasó a Lino para tapar al otro Williams, dejó fuera de toda posibilidad a los dos mejores puñales, como Llorente y Lino muy lejos de promover peligro. Quiso acabar con un orgullo final , pero sólo sirvió para demostrar su el disparate de su inoperancia ofensiva.

Me cuentan que la propiedad del club está ya vendida, aunque esperan la ocasión oportuna para anunciarlo.  Actualmente, la plantilla tiene un Oblak en absoluta decadencia , una defensa que es un juguete roto, un centro del campo absolutamente cascado y un ataque tan débil como una delantera condenadoa.

Por qué  no se queja Simeone” . Cobra una fortuna y no quiere decirle adiós  al dinero.Mientras tanto languidece que  se muere con una etapa acabada desde hace tres temporadas.

Condenado al infierno del banquillo. Con una directiva que se llega a gastar 40 millones en una promesa en las nubes como el golandés errante Vermeeren, que no juega. Algo huele a podrido.  Es algo incomprensible. Mientras, el equipo se instala en una Uvi móvil en cada partido.  Partido a partido , como dice Simeone.

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