Y, ¿CUANTO COBRA LAPORTA?

BARCELONA03BAYER MUNICH

Un Bayern se movió como sonámbulo en el Camp Nou , como si estuviera en su casa, dando un paseo por la “selva negra”. El Barça, simplemente, dio pena. Mucha pena. Es un equipo roto, en ruinas, sin dinero, sin aventuras ni amor.

Es un pobre equipo, que en plana bancarrota, ha tenido que echar mano de los jugadores de la cantera. De lo que sea.

Hasta fichar gratis el hermano de De Jong o que todos se bajen los sueldos. Por cierto, ¿qué emolumentos cobra Laporta?. Demasiado pecados para un club en deudas.

Mientras, Koeman era un poste negro en la oscuridad, porque ni sabía lo que hacer ni cómo contra restar la superioridad física, técnica y estratégica del Bayern. Demasiado trabó para hacerse una pequeña armadura en la retaguardia.

Francamente, este Bayern del ex- entrenador del Leipizg, el ínclito Julian Nagelsmann no es ni la mitad de veloz, avasallador y directo de aquella máquina que creó Flick, en momentos muy delicados.

Nagelsmann hace jugar muy posicionalmente, pero sin extremos, con un barullo por el centro , que era más fácil para la raquítica defensa del Barca, de la que la figura de Pique emergía como el único signo de la “belle epoque” barcelonesa, De los que quedan ni Alba ni Busquets están para hacer milagros. Y si Coutinho es la vieja esperanza Koeman, puede marcharse a Amsterdam, también con Memphis de la mano. El milagro tendrá que ser Ansu Fati.

Nada menos que hasta cuatro canteranos en época de desarrollo aparecieron por el Camp Nou. Gavi, Demir, Balde y, sin olvidarnos de Pedri. Demasiado acné juvenil en un equipo que ni se sostenía.

El Bayern tampoco juega con jugadores de futuro presente. Al final, los goles fueron uno de Muller y otros dos del “asesino del área” Lewandoski. Los de nunca. Los de siempre.

No veo progresos ni siquiera en los jugadores que Nagelsman se ha traído de de su querido Leipzig . No juega todavía el Bayen como un máquina imbatible. Quizá tampoco tuvieron su partido, dada las facilidades del grupo de Koeman, que se desesperaba, se retorcía, mientras que Laporta se ríe en sus narices. Laporta se ha reído también de su club, al que ha entrado incluso con dinero prestado.

Quizá Laporta crea que el dinero llega del cielo catalán o del dinero de Europa. O , simplemente, como el Barça rezó de noche al monte de Piedad. Pensará que como pobres podrían obtener sumas en metálico empeñando sus pertenencias. El problemas es ¿qué van a empeñar?. ¿El propio Camp Nou?. Con Laporta una se sabe.

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